lunes, 17 de mayo de 2010
Circulación Sanguínea, río vital y nutritivo

El sistema circulatorio de los seres humanos, como el de todos los vertebrados, tiene distintas funciones gracias a las que nos es posible disfrutar de cada instante.
Transporta oxígeno de los pulmones a los tejidos, dióxido de carbono de los tejidos a los pulmones para que podamos exhalarlo, hormonas a los tejidos en que actúan, es capaz de distribuir los nutrimentos del aparato digestivo para que puedan llegar a cada una de nuestras células, transporta también productos de desecho y sustancias tóxicas al hígado para que se detoxifiquen y al riñón para ser excretados, regula la temperatura corporal, evita la pérdida de sangre mediante la coagulación y nos protege de bacterias y virus circulando anticuerpos y glóbulos blancos.
Nuestro sistema circulatorio se compone de tres partes: el corazón, la sangre y los vasos, como las arterias y venas.